La Navidad

Navidad significa nacimiento. Entre otras cosas, esta época nos lleva a encontrarle un nuevo sentido a la vida, a tener en cuenta valores que constantemente se pierden en la rutina. Valores que son esenciales en la realización de toda persona: la diversión, el amor, la aventura, el placer, la imaginación.

Estos valores tan básicos suelen desaparecer de nuestras vidas.

renacer
Así mismo, la Navidad simboliza un momento para tener en cuenta en qué lugar hemos dejado al niño que vive en nosotros. En nosotros vive un niño que quiere juego y aventura, curiosidad y pasión; si perdemos algo de esto, entonces algo muere en nosotros y la vida cada vez se volverá algo más artificial. Y no nos sentiremos plenos hagamos lo que hagamos y tengamos lo que tengamos.

Cada vez más la vida nos reclama más necesidades, y éstas a su vez requieren rutina y la rutina una estructura fija, debajo de la cual está el niño que somos. Para los niños las rutinas son aburridas e intentan escapar de ellas sea como sea.

¿Verdad que son muchas las veces que nos sentimos con ganas de huir y alejarnos? Sería interesante tener en cuenta estas fechas no como momentos de fiesta pasajeros, sino aprovecharlos para retomar a ese niño y hacer que colabore en ello, Para los niños las rutinas son aburridassi lo que queremos es seguir teniendo vida en nuestros corazones.

No es lo mismo hablar de sueños que de felicidad. Si en la vida no tenemos algo que seguir, si perdemos a quien nos hace soñar y buscar nuevas aventuras, entonces es que estamos dirigidos al pasado y ahí buscamos excusas para justificar por qué no somos felices, pedimos amor y cariño y dependemos de lo que otros nos den.

Perseguir un sueño requiere el conocimiento necesario para utilizar nuestra creatividad. Si no somos capaces de entender cómo podemos tener lo que queremos los sueños serán algo lejano y el presente será algo que nos lleva donde quiere.

Seguro que te estás preguntando por qué es tan importante hacerte feliz. Pues es muy sencillo. Simplemente porque donde hay felicidad no cabe la violencia, la carencia ni la humillación, entonces el mundo se convierte en algo bello y es en ese momento cuando se posee fuerza para cambiar tus desagrados.

Por todos estos motivos te digo que  esta época representa nuestro nacimiento, el nacimiento del niño que llevamos dentro, el comienzo de una plena felicidad. Es verdad que esto puede ocurrir en cualquier momento del año, no tiene porqué ser en Navidad. Pero que pase ahora, época en que se abren y cierran ciclos, es muy importante. Puede que le dé un giro diferente a lo que quieres crear.

Si puedes pedir experiencias que te hagan entender quien eres, sería ideal. Porque teniendo conocimiento tendrás fuerza para hacer realidad lo que quieras. Cuando pidas conocimiento en vez de cualquier otra cosa, lo habrás ganado todo.

El conocimiento del hombre no puede llegar más allá de su experiencia.”

Vanessa Arjona

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Llénate de coraje!

Hay veces que sentimos que el mundo se nos ha venido encima, no vemos la manera de encontrar un destello de luz entre los escombros en que estamos enterrados… Somos conscientes de que nuestra vida ha cambiado radicalmente y… nos preocupamos, nos preocupamos porque pensamos que nunca podremos seguir adelante dada la circunstancia en que nos encontramos… Y de pronto, sin darnos cuenta vemos el que el sol ha vuelto a salir!

De pronto un rayo de esperanza llega a nuestra vida, como dando solución a nuestros problemas… Somos conscientes de que los tiempos, lo mismo que van, vienen y de que no siempre son difíciles… Que ya habrá momentos para celebrar, reír, disfrutar. Si hoy nos ha tocado llorar, hemos de ser pacientes y podremos ver cómo mañana nos tocará reir.

Mira a tu alrededor, verás que siempre hay alguien que esté igual o incluso peor que tú…. Llegará el momento en que todo cambie y las cosas se vuelvan a tu favor, entonces será el momento de tu resurgir esplendorosamente. Cual ave Fénix, que resurgió de entre las cenizas para lucir mejor que nunca.

Llénate de coraje! Toma de tí las fuerzas que tienes escondidas. Sí, esas fuerzas que sabes que se encuentran en lo más hondo de ti. Sácalas, es tu momento de demostrarle al mundo que lo vas a conseguir. El hecho de que pierdas una batalla no quiere decir que hayas perdido la guerra.

Recuerda siempre esto: Siempre hay un gran arcoiris tras cada tormenta. Llegará el día en que tus deseos serán una realidad, entonces verás tu presente como un regalo y tu futuro como otro más. Añadirás una página dorada al diario de cada nuevo día y tendrás la oportunidad de convertir la felicidad eterna en TU eterna felicidad.

Piensa que si en medio del trayecto resbalas y caes…. no pasa nada! Vuelve a levantarte, sacúdete y continúa, aún te queda mucho camino por recorrer y puede que lo que te espera al final sea fantástico. No te rindas por eso!

Tú no eres de los que se rinden, pelea en la batalla y ten fe. Ahora es el momento de levantarte y luchar por lo que te pertenece. Levántate, llénate de coraje y fuerza y vete a luchar por lo tuyo. Porque es tuyo y el enemigo no te lo va a quitar.

Enfréntate a los problemas, plantales cara y encuentra las soluciones. Es inútil retrasarlos o minimizarlos, a fin de cuentas, antes o después debes enfrentarte a ellos, así que… Ánimo! Si te lo propones, sabes que puedes salir adelante.

Pero eso sí, ten paciencia y mucho valor. Sólo así conseguirás lo que tanto deseas.

rosa helada

P.D. Si la realidad sigue a tu lado murmurando sin parar, sin duda alguna, dar rienda suelta al optimismo es la mejor opción, ¿o no?

Vanessa Arjona

La envidia

En esta entrada hablaremos de la envidia, te explicaré este tema más en profundidad: qué tipo de personas la padecen, cuáles son sus causas y qué podemos hacer para superarlas.

Como siempre, te ofrezco la parte “teórica”, haz tú mism@ el estudio.

La envidia es una sensación natural y es normal padecerla siempre y cuando no domine nuestra vida y sentimientos. Puede hacer sufrir a mucha gente (tanto al envidioso como a la víctima) Ya sea oculta o visible, la envidia es un sentimiento de frustración con respecto al bien de otra persona, a la cual lo único que se le desea es herirla. Pero, ¿por qué?

La persona envidiosa es alguien que no está satisfecha (por inmadurez, frustración, cualquier motivo que ni él mismo sabe). Por eso lo único que siente hacia otras personas – de manera consciente o inconsciente – es rabia, mucha rabia porque tienen algo que ellas no tienen (ya sea dinero, belleza, éxito, libertad, personalidad, etc.), algo que él desea realmente pero no quiere o no puede conseguir.

HUERTO

En lugar de aceptar su situación, lo que hace es odiar e intentar destruir a toda persona que tenga lo que ella anhela; así es como se defienden las personas fracasadas y acomplejadas.

Este sentimiento va muy relacionado con el egocentrismo, pues la persona envidiosa tiene ansiedad por destacar, quiere ser el centro de atención: ganar, quedar por encima,etc. Su único objetivo es el de ser mejor en cualquier situación. Por esta razón, son muchas las personas que se sienten continuamente amenazadas con cualquier éxito ajeno. Viven en una permanente competición contra todo el mundo. Ya no se trata de desear algo que tienen otros, sino de desear lo que los demás tienen como forma de incrementar su autoestima. Esta manera de sufrir es muy triste ya que esclaviza a la persona.

Desgraciadamente, existen varias formas de expresar la envidia, a través de: críticas, calumnias, dominación, ofensas, rechazo, rivalidad, venganza, agresiones,etc.

Normalmente, una persona envidiosa lo será de aquellas personas más cercanas a su entorno, es decir, entre iguales ( hermanos, primos, vecinos, etc).

La envidia no tiene porqué ser siempre un sentimiento malo; algunas veces, cuando deseamos algo que otro tiene, podemos generar un impulso para así superarnos e ir en la dirección de conseguir nuestros objetivos. En este sentido, la identificación y la imitación serán habilidades de maduración personal.

A continuación, si eres envidios@, te ofrezco algunos consejos para superar la envidia:

– Acéptala como algo natural y quítale la parte negativa.
– Manipula todos los sentimientos que procedan de la envidia.
– Conócete y acéptate con todos tus defectos y virtudes.
– Perdona tus propios obstáculos.
– Ajusta tus deseos a tus posibilidades.
Aprende a que te guste todo lo que puedes hacer con lo que tienes.
– Reconoce que hay personas que provocan envidia.
– Evita todas las comparaciones inútiles durante la niñez.
– Educa a los niños para que sean solidarios y se alegren del bien ajeno.

Por último y para concluir, creo que cuanto más insatisfecha o débil es una persona, más envidiará a la gente. La envidia tiene cura, mediante un tratamiento de crecimiento y desarrollo personal, pero ésta es posible solamente si resuelves y tomas conciencia de tus propias carencias.

LAS PERSONAS MADURAS NO ENVIDIAN A NADIE!!

Vanessa Arjona