Superar el divorcio

Superar una separación, ya sea de noviazgo o de matrimonio, es muy duro. En estas situaciones aparece una angustiosa tristeza.

Hay algunos aspectos que hemos de tener en cuenta y que hacen mucho más difícil la separación aparte de lo emocional. Serían estos:

  • Que haya dependencia emocional por parte de alguno de los dos.
  • Tener hijos. Esto hace la separación más complicada porque aparte de ser un proceso doloroso también para ellos, no lo entienden siempre y siempre estarán en medio de la pareja.
  • El hecho de que la ruptura sea repentina para uno de los dos, sin que antes haya habido crisis o indicios de una mala relación.
  • Que la separación no sea de mutuo acuerdo, es decir que uno de los dos no acepte la ruptura y busque por todos los medios otra oportunidad.
  • La separación será más difícil cuanto más tiempo haya durado la relación.
  • Si la pareja ha permanecido muy cerrada en ella, será más complicada la separación. En estos casos el apoyo familiar es fundamental.
  • Cuando la ruptura es por una tercera persona.
  • Cuando la comunicación se ha convertido en faltas de respeto, humillaciones, voces, insultos ocasionando sentimiento de miedo u odio.

Tras un divorcio o separación, generalmente no se suele tener ganas de salir ni mucho menos hacer algo nuevo. La gente tiende a encerrarse en casa o se vuelven rutinarios. Si lo que tú quieres es superar la depresión que esto origina, no caigas en ella, evítala sobre todas las cosas.

La ruptura es una etapa de estrés y crisis tanto para el que es abandonado como para el que toma la decisión de romper. Es normal que al principio no se sepa cómo actuar, o cómo superar la ruptura, ya que es un cambio radical. Volver a tomar los hábitos que antes ocupaban todo nuestro tiempo se hace una tarea difícil.

Si además le sumamos el sentimiento amoroso a la otra persona o la tristeza por la pérdida, veremos que es algo muy difícil. El periodo de adaptación suele durar alrededor de seis meses, tiempo en que te vas sintiendo mejor contigo mismo, va desapareciendo el sentimiento de culpa y te vas adaptando a la nueva situación.

Si después de estetiempo no hay mejoría alguna y sigues triste, se llama estancamiento emocional, cosa que no debes dejar que te pase porque a lo único que te conduce es a una dura depresión que puede alargarse indefinidamente.

En este caso, lo mejor que puedes hacer es pedir ayuda, dejar que alguien te acompañe e ir a buscar un profesional que te enseñe a superar estos momentos.

Siempre que hablamos de “superar el divorcio” tenemos que tener en cuenta que a los hijos también les afecta. Ellos también tienen que superar el divorcio. Algunas cosas serán para ellos muy complicadas y tendrán que superarlas:

  • Si no reciben explicación alguna del porqué de la separación, creyendo así que sufrirá menos o que no lo va a entender.
  • Que tanto un padre como el otro, o incluso los dos le hablen mal de su otro progenitor.
  • Ponerle en la situación de que si vive con uno de los dos es porque al otro no lo quiere, y el manipularle para poder utilizarlo en contra de su ex- pareja.
  • Si sus padres no siguen un mismo patrón de educación o, al menos parecido. El niño no acaba de entender lo que está bien y lo que está mal y, en consecuencia, termina manipulando a ambos padres.
  • Si uno de sus padres, al abandonar la relación también le abandone a él. No haga por verlo, no se preocupe por él o lo ignore aunque el hijo se esfuerce por seguir el contacto.

Por otro lado, el hecho de que haya hijos no es motivo para seguir manteniendo un matrimonio. Aunque la separación les pueda parecer complicada a los niños, no hay que olvidar que una pareja infeliz o que se lleva mal y no se saben comunicar, puede ser peor para ellos. Siempre es mejor dos hogares bien organizados que uno en donde no hay amor entre sus miembros.

En el momento en que la separación es firme, si lo que queremos es superar el divorcio esto es lo más aconsejable:

  • No ver a la ex-pareja ni tener contacto alguno, durante al menos los primeros meses para que sea más fácil olvidarle sentimentalmente.
  • Desahogarse con familiares o amigos, buscar apoyo para tener fuerza y afrontar esos momentos, para nada aislarse del mundo ni encerrarse en uno mismo.
  • Buscarle el lado positivo, ver lo bueno que tiene el estar sin pareja.
  • Buscar aficiones para distraerse y te entretengan.

Para que la ruptura sea más llevadera el mejor remedio es tener un pasatiempo nuevo.

Los hobbies son un salvavidas y un gran apoyo para quienes acaban de atravesar (o están atravesando) una separación sentimental.

Algo muy importante es que cuando hayas tomado la decisión de buscar una afición para salir de la rutina, no pares. Céntrate en encontrar algo que vaya de acuerdo con tu personalidad.

Recuerda que todos somos distintos y a cada uno le gusta algo especial. Antes de nada mira qué te gusta y qué serías capaz de hacer, y que estuvieras a gusto haciéndolo. No olvides que un hobbie es algo que tienes que hacer frecuentemente para superar el divorcio y depejarte. Por ejemplo, si decides hacer puenting, está perfecto porque liberarás adrenalina y te sentirás bien durante unos días. Pero si no lo tomas como algo que haces regularmente no te servirá de nada. Busca pasatiempos que puedas realizar sencillamente.

Cuando sepas el hobby adecuado ponte metas que te ayuden a orientarte en algo en concreto. Muchas veces la gente tiende a abandonar sus pasatiempos porque una vez están ahí no se interesan lo suficiente y se aburren, así que tienen que dejarlo. Para evitar que pierdas el interés, ponte una meta dentro del mismo. Por ejemplo, si tu sueño es escribir un libro, no te quedes a mitad, ponte una fecha límite para terminar cada capítulo.

Si te pones metas verás que te resulta más fácil disfrutar de tu hobby, y verás también que tienes la mente distraída en algo que no es tu depresión. Piensa que, tras una ruptura la mente entra en un estado de baja autoestima, mayoriatariamente originado por el sentimiento de culpa. Resultado de una mente desocupada o inactiva, pensando solamente en el pasado. Si por el contrario tienes la mente ocupada con actividades entretenidas, no te quedará mucho tiempo para la depresión.

Antes de terminar una relación has de tener en cuenta si en verdad es lo que quieres, porque puede ser que tanto tú como otras personas sufran con ello. Una vez que has tomado la decisión has de ser lo más cortés posible con tu pareja explicándole los motivos, haciendo todo lo posible por no faltarle el respeto, entendiendo que a veces las personas se separan y sus caminos también, pero sobre todo, no hiriéndole.

Después del divorcio la gente se da cuenta de que su vida social ha disminuido, o peor aún, que solamente tiene relación con su ex. El tener un pasatiempo que no tenga nada que ver con su antiguo entorno le va a ser más fácil para conocer a nuevas personas que estén interesadas en cosas más en común que las que tenía hasta ahora. Busca en profundidad qué hace lagente con los gustos similares a los tuyos. Por ponerte un ejemplo, si te has comprado una cámara es porque te gusta la fotografía, entonces no te vayas tú solo/a al parque. Apúntate a algún taller de fotografía, acude a exposiciones, ve a conferencias, date de alta en una asociación de fotógrafos. Esta es la única manera de sacarle partido a tu nuevo hobby, tendrás relación con personas más interesantes para ti.

Si tienes la suerte de conocer a alguien con tus mismas aficiones y gustos, sería muy beneficioso para tí. No hay que cerrarse a una nueva relación. ¿No crees?

VanessaArjona

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Las verdaderas razones de los problemas en la pareja

Al parecer, el origen de los problemas en la pareja se pueden identificar muy fácilmente, y éstos pueden ser por ejemplo, celos, infidelidad, peleas familiares, mala comunicación, etc.

Pero estos agentes que podemos denominar como causantes de una crisis de pareja son la señal de algunos problemas mucho más intensos que suceden a nivel personal, pero que influyen en la relación.

Es muy común culpar a una infidelidad, por ejemplo, de por qué peleamos tanto con la pareja o por qué desconfiamos. Pero ese no es el motivo principal, ese es el remate de todo un comportamiento que terminó en el engaño. Es muy común no darse cuenta de cuáles fueron los motivos reales que desencadenaron todos los problemas y consecuencias que vivimos en el presente.

A pesar de esto, se sigue diciendo que los problemas en la pareja son causados por infidelidades, celos, agresividad, problemas familiares, etc. Si lo que quieres es cambiar las cosas, sería muy recomendable que mires más lejos e indagues en los verdaderos motivos del conflicto.

Lo que daña tu relación no son los celos; la inseguridad que sientes es mucho más intensa y tiene mucho que ver con tu interior. La verdadera causa de tus problemas de pareja son tus creencias, las imágenes mentales, la realidad que tú has fabricado.

Te miras al espejo y te ves con sobrepeso, es inútil enfadarse con el espejo! Lo que sucede es que debes mirar y cuidar tu alimentación.Bien, pues esto es lo mismo. Es preciso que cambies las imágenes, creencias y hábitos que en estos momentos están dañando la relación y que se revelan como un problema determinado.

Tengo una buena noticia para ti. Y es que puedes cambiar el origen de los pensamientos que han dado lugar a que tu relación no funcione adecuadamente. Lo primero que tienes que hacer es preguntarte honestamente acerca de tus sentimientos acerca de los problemas que estás viviendo.

Por ponerte un ejemplo, si tú eres una persona celosa debes buscar de dónde te viene el origen de esa inseguridad. Solamente esto te ayudará a ser consciente del origen mental instalado en tu mente; ese es el primer paso que te dará la fuerza necesaria para poder cambiarlo desde la raíz.

Intenta siempre ir más allá del problema. Esto es muy necesario e importante porque así te darás cuenta de lo que tienes que realizar para poder hacer cambios en tu relación.

Te mando una nube de abrazos,

Vanessa Arjona

Método de autoconocimiento: tu diario personal

Para empezar a escribir tus sentimientos, conocerte mejor y crecer como persona siempre es buen momento. Cualquier día es una fecha ideal para llenar páginas y páginas con palabras que implicarán lo que pasa en tu vida. Es un nuevo punto de partida para ti.

Hay muchas técnicas para auto explorarte, conocerte mejor, resolver problemas y ayudarte a tomar decisiones importantes, ir con un psicoterapeuta, hacer meditación, leer un libro de autoayuda… Pero hay una que es la más barata y eficaz: escribir un diario.

Escribir lo que piensas y sientes es lo mejor para profundizar en ti, descubrir lo que te gusta y lo que no de tu vida e incitarte a los cambios precisos para conseguir tu bienestar.

Cuando escribes, te centras justo en el punto que quieres descubrir, entonces tu mente se pone a trabajar con toda su energía. Aparte de que la escritura te ayuda a separar y eliminar pensamientos secundarios, también te ayuda a concentrarte en un pensamiento y escoger las principales respuestas de entre todas las que te van llegando.

Una de las formas más eficaces para responder tú misma tus preguntas, esas que te haces cuando tienes que tomar una decisión, es la escritura. Contestarte por escrito es una gran ayuda para centrar tu atención, porque en el caso de quedarte en blanco siempre puedes leer las últimas palabras escritas y así podrás seguir el hilo.

Otros expertos y yo te damos estos consejos para que cuando tengas la necesidad de expresarte, puedas tener frutos estimulantes y muy valiosos:

  • Establece un ambiente de calma.El silencio es perfecto para escribir y pensar, aunque también es verdad que puede resultar muy seco… Si lo deseas, puedes poner algo de música suave que deje que tus recuerdos y emociones puedan fluir de manera natural. Siéntate en un lugar cómodo, con buena luz, buena temperatura y que estés segura que nadie te molestará.
  • Escribe lo que quieras. Es normal que haya temas que sean dolorosos, como por ejemplo rupturas amorosas, pérdida de seres queridos… Pero hay otros temas. Temas esperanzadores, como empezar nuevos proyectos o retos personales. De cualquier forma, déjate llevar por tu interior, no hagas nada por controlarlo o limitarlo ni tampoco lo dirijas.
  • Sé completamente sincera. Es fundamental que seas sincera contigo misma. Esta es la única manera de descubrirte y corregirte lo que haga falta. Sabes que tú eres la única que lee lo que escribes, así que hazlo libremente. La vida no se compone de errores o fracasos, sino de experiencias y aprendizajes que nos hacen crecer y cambiar el rumbo.
  • Háblate en primera persona. Es esencial que te hables desde el “yo” porque cuando lo escribes llegas a tu propio interior, te haces protagonista de tus emociones y pensamientos, te ayuda a darte cuenta de quién eres realmente.
  • Sé consciente de lo bueno y lo malo en ti. Desde siempre sabes tus éxitos y tus errores, tus progresos y fracasos, todo está en tu mente. Ahora, con tu nueva herramienta, lo puedes sacar todo a la luz. Ahora podrás mirar tu vida sin obstáculos, te podrás poner más atención y podrás trazar caminos alternativos para mejorar tu vida.
  • No escondas lo desagradable. Cuando, en un momento intenso escribas sobre tus emociones, contacta con tu vida y mira cómo es. Manifiesta lo que te gusta y lo que no y sé consciente de tus aspiraciones y necesidades. Pero no tapes, ni ocultes ni evites tus faltas, tus miedos o limitaciones, porque de esta manera lo único que conseguirás será paralizarte y no conseguirás evolucionar.
  • Escribe acerca de cosas que te ocurrieron en el pasado y no se concluyeron. Sólo de este modo podrás cerrar esas etapas, dejar atrás el ayer y las culpas que vienes arrastrando, y conseguirás comprometerte con el presente.

Escribiendo tu diario podrás ver aquello que te dificulta o impide progresar hacia una vida feliz, conforme vayas entendiéndote y entendiendo ese momento tan íntimo de escribir sobre ti, poco a poco irás superando obstáculos que en este momento los ves como insuperables.

Vanessa Arjona

La resiliencia, el arte de renacer

La resiliencia es la virtud para enfrentarse a situaciones trágicas, traumas, amenazas o estrés.

El hecho de ser resiliente no quiere decir que no se sienta malestar, dolor o dificultad emocional frente a las adversidades.La muerte de un ser querido, problemas financieros, pérdida de trabajo, enfermedad…. son acontecimientos que afectan bastante a las personas, provocando una desagradable sensación de malestar e inseguridad. Pero aún así, generalmente las personas consiguen sobreponerse a esas circunstancias.

Llegar a la resiliencia no es fácil, ello conlleva un importante estrés y un tremendo malestar emocional. Aunque la gente saca las fuerzas de donde no las hay y siguen con su vida a pesar de la tragedia pero, ¿cómo lo hacen?

La resiliencia no es algo que las personas tengan o no, sino que conlleva unas conductas y una manera de pensar que cualquiera puede aprender y desarrollar.

Las personas resilientes tienen tres características principales: aceptan la realidad tal cual es, creen profundamente que la vida tiene sentido, y poseen una inmejorable capacidad para mejorar.

Aparte, también tienen estas habilidades:

  • Identifican exactamente el origen de los problemas para evitar que vuelvan a repetirse en el futuro.
  • Tienen la capacidad de controlar sus emociones, ante todo en las dificultades y pueden estar centrados en situaciones de crisis.
  • Controlan perfectamente sus impulsos y su comportamiento en situaciones de presión.
  • Tienen un optimismo realista, es decir saben que las cosas pueden ir bien, respecto al futuro tienen una visión positiva y piensan que son capaces de controlar sus vidas sin dejarse llevar por la fantasía.
  • Se tienen como personas competentes y creen en sus capacidades.
  • Son empáticos. Es decir, son capaces de ponerse en el lugar de los demás y conectan perfectamente con ellos.
  • Pueden buscar otras oportunidades, otros retos para poder conseguir más éxito y estar más satisfechos con sus vidas.

Las sensaciones y pensamientos tienen que ver con la manera en que la gente aguanta el estrés y las adversidades.

El pensamiento de las personas resilientes se determina por ser realista, flexible y exacto. Tienen menos errores de pensamiento (por ejemplo exagerar o tomar decisiones precipitadas) y entienden la realidad de una manera más exacta que las personas menos resilientes.
La resiliencia tiene estos beneficios:

  • Tienen una muy buena imagen de sí mismos.
  • No se autocritican.
  • Son personas optimistas.
  • Se enfrentan a sus retos.
  • Físicamente son más sanos.
  • Tanto en el trabajo como en los estudios tienen mucho éxito.
  • Respecto a sus relaciones, están muy satisfechos con ellas.
  • Suelen tener menos depresión, o simplemente nunca la tienen.

Para que una persona sea resiliente:

  • Es primordial el apoyo emocional. Si en tu vida tienes personas que te apoyan y te quieren, es lógico que seas mucho más resiliente que si estás solo.
  • Controla tu mente. Déjate sentir las emociones, no les tengas miedo, no huyas de ellas. Al mismo tiempo sé capaz de saber cuándo necesitas sentir alguna y cuándo centrarte de alguna distracción.
  • No huyas de los problemas, afróntalos y búscales la solución. De este modo serás capaz de ver los problemas como retos y no como amenazas.
  • Tómate tu tiempo. Descansa y recupera fuerzas, siempre que sepas cuánto te puedes exigir y cuándo es el momento de parar.
  • Ten confianza. Confía en ti mismo y en los demás.

Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado. Está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos”. Sidhartha Gautama

Vanessa Arjona