Los fantasmas del pasado

Vivimos atados a un pasado que,muchas veces, no es más que un invento para poder justificar nuestro miedo al cambio.

Romper con ese miedo y abrirnos al cambio incluye enfrentarnos al verdadero sentido de la vida, ya que la esencia de la vida se basa en el cambio constante que actúa en ella. Si quieres explorar las cosas maravillosas que nos esperan afuera, aquí te ofrezco algunos consejos para que empieces con esta tarea:

-Arriésgate a correr ese riesgo sobre el que estás dudando. Da igual si después las cosas no salen como esperabas, al enfrentarte al cambio habrás dado un gran paso y estarás preparado para afrontar la siguiente posibilidad.

-Romper con tu rutina habitual, abandona tu comodidad y atrévete a explorar un terreno en el que no sepas moverte.

-Piensa con qué aspecto de tu vida no estás conforme y haz cualquier cambio al respecto; por mínimo que sea, te ayudará.

-Todas las etapas de cambio son duras. Busca a alguien que te acompañe en tu aventura hacia el éxito, sería estupendo.

El origen del ego ( a lo que llamamos “yo” ) es la crónica que hemos escrito de manera inconsciente para defender nuestra forma de ser, por eso estamos tan unidos a nuestro pasado. Por muy horrible que haya sido, lo apreciamos en secreto y nos cuesta mucho dejarlo atrás, porque ahí se mantiene nuestro ego.

En el momento en que por fin nos enfrentamos a nuestro pasado real, nos podemos llegar a sorprender, dándonos cuenta de que en realidad nosotros en lugar de ser la víctima éramos el verdugo, o tal vez sencillamente, que esos fantasmas que creíamos que condicionaban nuestra vida, en realidad nunca existieron.

La mayoría de las veces hemos estado atados a una mentira, a una ficción que nos hemos inventado para justificar nuestro descuido por provocar el cambio.

La memoria no nos da una información real de lo que nuestra vida ha sido, solamente se trata de la historia de un ego que hemos construido.

Te animo a que indagues en tu pasado,

busca en él el origen de tus miedos!

Dedicado a tu plenitud y realización,

Vanessa Arjona

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Vive

En la vida, conforme van pasando los años, voy teniendo mis dudas y sospechas. En este caso te diré que no es lo mismo estar vivo que vivir. Vivir es un hecho biológico y estar vivos es pasar por la vida. Vivir es respirar y estar vivo es sentir el aire entrando por los pulmones, haciendo travesuras en nuestro interior.

Quizá vivir no es más que estar en el momento en que sucede “el milagro de la vida”. Estar vivo es sostener ese privilegio.

Muchas veces vivimos, pero pocas estamos vivos, porque el motor de nuestros impulsos es el miedo. Vivimos para no tener miedo, evitamos estar vivos para sufrir.

  • Miedo de reír y que los demás se burlen.
  • Miedo a la pérdida.
  • Miedo al éxito y a mantenerlo.
  • Miedo a amar y ser amado.
  • Miedo al silencio.
  • Miedo a convivir.
  • Miedo al miedo.
  • Ante todo, miedo a no ser feliz.

La felicidad es quien marca la diferencia entre vivir y estar vivo. Para muchos es una idea a cerca de la posesión.

Poseer es lo que nos permite ser felices o no. Es una mentira socialmente aceptada.

De todas las alternativas, estar vivo es la única para ser feliz. Pero hay muchos infelices en el mundo, aunque la razón científica dice que ser feliz es mucho más sencillo de lo que se cree.

Te ofrezco este decálogo de la infelicidad:

1.Para ser infeliz debes renunciar al derecho natural de “estar vivo” incluyendo la autodeclaración de designarte VIVO.
2.La infelicidad necesita de la renuncia total a todo acto de alegría.
3.Dejar de hablar en presente y pasar a pensar en pasado.
4.Negarse a cualquier oportunidad y no dejar de pensar que es mejor malo conocido que bueno por conocer.
5.Olvidarse completamente de todos tus sueños, por maravillosos que sean y continuar con la idea del “tener razón” y la tristeza.
6.Ver siempre el vaso medio vacío, seguir viviendo en la escasez.
7.Encerrarse en pensamientos pesimistas.
8.Consumirse por los acontecimientos naturales de la vida.
9.Fingir ser fuerte apretando la mandíbula y tragándose el sufrimiento.
10.Morir cada día.

Ahora te ofrezco otro, en este caso es para ser feliz….

1.Brotar y fluir con el universo, aceptar lo que nos da la vida; si la vida te da limones…. pide sal y tequila! 😉
2. Reír a carcajadas, si de verdad lo sientes.
3.Disfrutar, tomar los mejores frutos del árbol de la vida.
4.Agradecer.
5.Abrirse al amor.
6.Dejarnos sentir.
7.Transformarse en agentes del amor.
8.Estar vivo.
9.Equivocarse.
10.Brindar perdón.

TÚ ELIGES!

Vanessa Arjona

La capacidad de superación

En nuestra vida rebosan las casualidades, nuestra misión es saber sacarles provecho para conseguir los beneficios que queremos, de esto se componen nuestros proyectos. Hoy en día se está hablando de excelencia personal y el éxito muy cercano, pero la mayoría de estos métodos hablan de la solución de problemas y cómo conseguir una posición económica abundante, dejando así la superación personal al margen, y la superación personal no se basa en cantidad sino en calidad.

La superación es el coraje que mueve a las personas a desarrollarse a una misma en lo espiritual, profesional, humano y económico superando obstáculos y adversidades que se presentan, perfeccionando la capacidad de esforzarse más para conseguir todo objetivo que se plantee.

La superación es un deseo con el que nacemos entonces, ¿por qué nos paramos? El obstáculo principal somos nosotros mismos, nuestros temores, tener la falsa esperanza de una oportunidad “de oro” o estar esperando “el momento adecuado”, es decir la pereza y el pesimismo característicos del conformista. Vemos a personas que que hablan de sus planes y el deseo que tienen por darle a su vida una nueva dirección, pero desgraciadamente todo se queda en palabras y deseo; explican dificultades imprevistas que impiden seguir con los objetivos programados.

La superación no es algo que llegue con el tiempo, tampoco es algo que suceda sólo con desearlo o con estar motivado, la superación es algo que necesita acciones inmediatas, esfuerzo, planeo y continuo trabajo.

Muchas veces la superación no sucede como un cambio lleno de valores materiales. Es muy común cruzarnos con personas que no estén conformes con su trabajo, quieren cambiar porque en todo el tiempo que llevan, su situación no ha cambiado. Pero si se les presenta, no aceptan cambiarlo por alguno con un aumento económico bajo o con un mismo nivel profesional; no se dan cuenta de que pueden adquirir experiencia, relaciones y conocimientos que en un futuro puede serle de gran ayuda para conseguir sus objetivos.

Es normal temerle a lo desconocido, desconfiar de ello. Cuando estamos durante mucho tiempo en un mismo lugar (escuela, trabajo, ciudad…) y surge la opción de cambiarlo, se despierta en nosotros el miedo; es algo así como si no fuéramos capaces de enfrentar nuevos desafíos y no pudiéramos resolver las dificultades que se nos presenten.

Es imprescindible la economía y los recursos materiales, pero la superación no la debemos apuntar a la acumulación de ellos, como si fuera una fácil manera de medir el progreso. Hay otras muchas cosas fundamentales a las que todos debemos atender:

  • Empecemos viendo nuestras costumbres y hábitos: cómo cuidamos las cosas; el orden que tengamos en las comidas, descanso, diversiones; qué atención y cuidados les proporcionamos a nuestra familia; con qué grado de amabilidad tratamos a la gente; a qué dedicamos nuestro tiempo libre.
  • En el trabajo no es suficiente lo que hemos aprendido, debemos esforzarnos para ser cada día más profesionales, como pensar nuevos métodos para hacer nuestro trabajo más fácil y equivocarnos menos, aprender una especialidad.

Para los estudiantes quiere decir que tienen que dedicar más tiempo a prepararse, buscar y ejecutar cosas nuevas.
Los padres pueden leer sobre como educar mejora sus hijos, o incluso inscribirse en cursos que estén destinados a eso. Hoy en día disponemos de muchos recursos de este tipo para ayudarnos en la mejora de la educación de nuestros hijos.

  • El terreno espiritual, normalmente dejado a un lado, nos da muchas posibilidades con el conocimiento y los valores de la religión, aparte de la práctica de ellos. Tener el apoyo de un director espiritual, tener trato con Dios de forma continuada 8 no solamente en los momentos en que estamos mal).

La superación personal solamente está en la persona, no está en lo material, tampoco tiene que ver la edad; hay mucha gente, jóvenes y mayores capaces de montar grandes empresas, ven cómo se hacen realidad sus sueños, no se detienen a mirar que no tienen experiencia o el cansancio de los años. Abstenerse de mejorar es triste, no tener aspiraciones, eso se llama conformismo.

Hay innumerables posibilidades de superación y puede ser normal que entre tantos aspectos caigamos fácilmente en el desánimo. A parte de tomar la decisión de empezar hoy mismo, hay que hacer un plan para que salga bien y poder practicarlo conscientemente.

Hay que tener en cuenta la existencia de obstáculos, siempre los hay, pero la superación consiste en afrontarlos, y frente a ellos tomar nuevas energías. En la vida nada resulta fácil, todo lo que merece la pena necesita la constancia y paciencia para conseguirlo, ahí es cuando la superación es excelente (lejos de toda vanidad) con la satisfacción de, cada vez, acercarnos más a la perfección humana.

Si fuéramos capaces de observar claramente el prodigio de una simple flor, toda nuestra existencia cambiaría” ~ Buddha

Vanessa Arjona

10 Consejos para superar la ruptura cuando hay hijos

En las rupturas con hijos influyen circunstancias que se manifiestan la intimidad de la pareja. Terceros implicados y cabos que hay que atar para después no llevarse sorpresas. También una unión entre los ex-amantes que estará presente durante toda la vida: los hijos. Los cuales tendrán la suerte o desgracia de experimentar las consecuencias de algunas decisiones delicadas las cuales marcan cierta urgencia. En este caso será mejor que nos aliemos con la paciencia, la sensatez y el autocontrol.

Cuando hay hijos en común la ruptura de pareja es más difícil por muchas razones:

-Como padres tenemos una responsabilidad que, naturalmente, continua después de la separación.

-Esto da lugar a que la pareja tenga que seguir viéndose y manteniendo contacto para la toma de decisiones sobre los hijos (si la custodia es compartida), en el caso de que el juez otorgue la custodia a uno de los dos, la cosa es distinta.

-En la primera etapa de la ruptura el contacto obligado hace más fuerte el dolor y la confusión en unas condiciones de inseguridad emocional en que lo que ambos realmente lo que quisieran sería no ver al otro, por lo menos durante un tiempo. En las parejas en que la separación no ha sido amistosa hay constantemente conflictos y situaciones desagradables porque cuando surge la necesidad de hablar sobre los hijos e intentar llegar a un acuerdo, es siempre el peor momento, es cuando los nervios están a flor de piel y los nervios soliviantados.

Pero, obviamente, los hijos no pueden esperar a que los padres curen sus heridas y reorganicen sus sentimientos y emociones. Los hijos crecen y se desarrollan constantemente y en cada ocasión tienen necesidades distintas. Se deben hablar de muchas cosas: con quién vivirán, qué educación obtendrán, cómo se compartirán los gastos y el tiempo, etc…. Y toso esto no puede posponerse.

Ahora voy a proponerte unos consejos para que, en el caso de que te encuentres en el caso, seas capaz de sobrellevarlo lo mejor posible.

1.- Intenta llegar a un acuerdo con tu ex-pareja en el que pactéis un tiempo en el que uno de los dos se hará cargo de los hijos. Hay que evitar pelear por que hoy los quiere él y ella también; o al contrario, ninguno de los dos quiere tenerlos y tampoco mañana. Es absurdo tener este tipo de conflictos, porque lo único que trae son enfrentamientos que terminarán en los juzgados.

2.- Aparte de vuestras diferencias como pareja, si confías en él o ella como padre/madre, déjale que elija. Si quiere estar con los niños, déjale; si por el contrario quiere que seas tú la persona que se haga cargo de ellos, hazlo. En este aspecto conviene que seas tolerante, recuerda que solamente se trata de un acuerdo provisional para reducir vuestro contacto y así evitar que los hijos sufran trastornos innecesarios. Recuerda: los hijos no son pelotas de tenis que lanzas a la cancha del contrario, ni tampoco son pasteles que nos debatimos como lobos hambrientos.

3.- Dile a tu ex que es lo mejor para todos, sobre todo para vosotros que así podréis daros un tiempo para poder serenarse y poder estar en condiciones de tomar las mejores decisiones cuando llegue el acuerdo definitivo.

4.- Si los niños se quedan contigo durante el tiempo que habíais pactado, no le niegues a tu ex la posibilidad de hablar con ellos por teléfono. Igualmente, pero al contrario no rehúses de ese derecho pero sobre todo, déjalo claro desde el primer momento para evitar malentendidos.

5.- Aprovecha este período para entender la nueva situación, recomponerte y pensar sobre el futuro. Es decir, fortalécete y prepárate para la negociación final que vendrá tiempo después. Cuando llegue ese momento defiende tus intereses, si los crees justos pero siempre con suavidad y buscando el bienestar de tus hijos. Debes mantenerte firme en tus principios pero diplomáticamente, recuerda siempre que el único objetivo es llegar a un acuerdo. Y como tal, debes conceder algunas cosas a tu ex pareja.

6.- Contagia a tus hijos serenidad. Habrá muchos momentos en los que te sientas mal, pero disimula en su presencia. Cuando ellos no estén (bien porque están en el colegio, bien porque están con los abuelos) puedes desahogarte como quieras.

7.- Por el mismo motivo, intenta evitar a toda costa discutir con tu ex-pareja delante de ellos. Todas las rupturas so dolorosas y por lo tanto, las discusiones únicamente hacen el daño más fuerte, pero resulta que en estos casos el daño no va sólo a la pareja, también afecta a criaturas inocentes que nada tienen que ver con los errores de sus padres. Tenlo presente siempre antes de que tengas la tentación de dejarte llevar por impulsos de los cuales después te arrepentirás.

8.- La solución menos dolorosa es la que se hace de mutuo acuerdo. La custodia compartida incluye responsabilizarse al 50% , en la convivencia con ellos y también en los gastos (manutención, colegio, ropa, etc). Excepto en el caso de maltrato, la custodia compartida es un derecho(y un deber) de los dos padres.

9.- Procura llegar a esta solución, porque es la más justa y práctica. A la vez que el divorcio consensuado, que es la forma legal más sencilla, rápida y económica. Aunque a veces no se puede evitar (si uno de los dos no entra por razones), la vía contenciosa en principio es totalmente desaconsejable. Los procedimientos judiciales son lentos, agotadores y estresantes en todos los sentidos y al final, su resultado es impreciso. Una demanda por vía contenciosa puede ser el principio de un largo martirio, y en muchas ocasiones pasa que la decisión del juez no satisface a ninguna de las dos partes.

10.- Ojo con el abogado que escoges. Hay algunos a los que les interesa empeorar las cosas, piensa que viven de ello y los juicios largos y conflict6ivos solamente engordan sus carteras. También hay otros abogados honrados que de verdad se interesan por sus clientes, pero infórmate muy bien antes de elegir.

Vanessa Arjona

Autoayuda para superar una ruptura de pareja

Todo tiene un final

Las rupturas de pareja pueden causar trastornos a los componentes. Es imprescindible que el reto se haga lo mejor posible, de manera que ninguno de los dos salga dañado por la separación. En ocasiones hay hijos a los que hay que proteger. De cualquier manera, hay algunas razones que te pueden ayudar a reflexionar y a superar el final de una relación.

Cuando una pareja entra en crisis debe ser imprescindible llegar a un acuerdo, poner una solución a los problemas en la ruptura. Pero, si esto no basta para reconstruir la relación, es necesario que la ruptura se realice en los mejores términos, para que no salga ninguno dañado.

Un problema añadido en estos casos suelen ser los hijos, a los cuales, seguramente, les cueste aceptar la separación de sus padres y aún más una nueva relación de alguno de ellos. Cosa que se suele complicar si alguno de los dos comienza una nueva relación.

También hay parejas en condiciones especiales, que pueden mostrar problemas peculiares tanto en el desarrollo de la pareja como en la ruptura de la misma. De cualquier manera hay que tener en cuenta la evolución del deseo, esa cosa que hace que en algún momento sintamos atracción por alguien y que después deja de existir llevando a la ruptura.

El libro de Luis Rojas Marcos, La pareja rota: familia, crisis y superación, dice que cada historia de amor es distinta:” el comienzo el único, el argumento original y el final imprevisible. A veces la unión de la pareja se debilita y surgen conflictos que erosionan el amor y conducen al resentimiento, la infelicidad y la separación. La ruptura de pareja tiene muchos de los elementos de una tragedia, pero una gran parte del sufrimiento que ocasiona no es un síntoma de enfermedad, si no un síntoma saludable de supervivencia, de crecimiento y de desafío a la desesperanza, el cinismo, la apatía y el fatalismo humanos”.

Resulta interesante que aunque pensábamos otra cosa, según un estudio canadiense los hombres sufren más que la mujer después de una ruptura amorosa. Es cierto que tanto hombres como mujeres sufren un periodo de depresión después de la ruptura, pero es más frecuente en los hombres, sobre todo durante los primeros dos años.

Si no cierras capítulos pasados que te han hecho solo daño no podrás abrir una nueva historia”.

Vanessa Arjona

La ruptura de pareja

Las consecuencias

Normalmente, las consecuencias en una ruptura de pareja suelen ser peor de lo que se imaginan los dos. La felicidad, la autoestima, la economía… se dañan bastante.

Pero es aún peor si se compartieron varios compromisos ( amistades, propiedades y, ante todo, hijos) y había mucha intimidad entre ellos. Este malestar tiene dos motivos principales.

Motivos del malestar:

Antes de que llegue la ruptura los dos están preocupados por qué falta en la pareja, se enfoca en mirar lo negativo y las necesidades que no están cubiertas. Pero solamente después de la separación se dan cuenta de que sí que había algunas cosas cubiertas, cosas a las cuales no les daban importancia. Es en esos momentos que se echan de menos esos beneficios o satisfacciones.

El tiempo hace que dependan emocionalmente el uno del otro, cosa de la que no son conscientes, al menos no se dan cuenta hasta después de la separación. Cuando la ruptura es traumática viene acompañada de rechazo y hay que enfrentarse a él, pero cuando es amistosa vienen el sentimiento de arrepentimiento, las dudas, el sentimiento de culpa, etc. estas emociones se mantienen aunque la relación haya sido muy dolorosa y dañina.

Romper una relación sin matrimonio

-Parejas de poca duración.
Terminar una relación amorosa siempre es dolorosa en cualquier caso, pero está claro que hacerlo antes de casarse no es tan problemático.

Las parejas que no están casadas y rompen tienen unas cuantas particularidades frente a las que si están casados: tienen más diferencias en sus propósitos educativos, en la edad, inteligencia, el atractivo físico, a parte de que uno de los dos suele estar más enamorado que el otro, cosa que en las parejas que permanecen juntas hay un equilibrio en ello.

Hay algo que puede provocar la ruptura en la pareja, son los planes de futuro (donde pasar las vacaciones, donde comprar la vivienda….). En estas relaciones el deseo de romper no suele ser casi nunca mutuo y quien suele tomar la decisión son las mujeres, pues ellas son más capaces de tomar este tipo de decisiones y de superarlas. Puede ser que el motivo de que estén más preparadas para estas dificultades, sea su mayor aprendizaje.

-Parejas estables.
En esta ocasión el divorcio provoca un desconcierto enorme. La economía tiene que cambiar, el lugar de residencia también (por lo menos para uno de los dos) se tienen que poner de acuerdo en el tema de la custodia de los hijos, en el caso de que los haya. Por eso el primer año después del divorcio es el peor en el terreno emocional tanto para los padres como para los hijos.

Aunque está comprobado que el divorcio se está incrementando, no deja de ser una decisión difícil de tomar. Aún así hay varias causas que lo facilitan: más independencia económica de las mujeres, menos obstáculos legales, ya no es una deshonra divorciarse… en definitiva, las opciones de divorcio son más y más asequibles para la mayoría de la gente.

En estas relaciones también son las mujeres las que toan la decisión de romper. Suelen llevar mejor la ruptura porque al ser ellas las que lo hacen, se sienten menos rechazadas. Otro factor muy importante a la hora de esta decisión que haya amigo y familiares que puedan ayudar, un buen estado en la economía, que los hijos se encuentren en buena situación, y que haya un amante, aunque sea sólo de paso.

El divorcio.

-Los motivos del divorcio.

Es muy común que los ex-cónyuges tengan más sentimientos de rabia, entre ellos, que en los últimos meses de matrimonio. Las peleas legales por la custodia de los hijos, la pensión alimenticia, los bienes…. ayudan igual que lo hace el instinto de cada persona de mantener su autoestima; culpan al otro.

Las amistades se reducen porque les resulta difícil relacionarse con los dos miembros de la pareja, y el apoyo de los parientes políticos es escaso.

En el trabajo también suelen tener problemas, debido a que no tienen el mismo grado de atención. Están más expuestos a la soledad, desequilibrio, inadecuadas pautas a la hora de comer, dormir, trabajar, tomar alcohol, drogas…incluso a la confusión sexual. Estas cosas suelen desaparecer a lo largo de algunos años, pero a veces porque pueden permanecer en personas que no se vuelven a casar.

Sufren más de depresión. Está demostrado con estudios.

La existencia de los hijos también suele afectar a la adaptación, sobre todo si la carga económica cae en uno de los dos cónyuges y siguen manteniendo contacto. A demás su actitud se vuelve más desconsiderada o exigente con los padres, incluso muchas veces se vuelven celosos e intolerantes al ver a sus padres en nuevas relaciones.

Se puede decir que el padre se distancia de su hijo año tras año, no solo física sino, psicológicamente. No está en sus manos siempre poder acceder al contacto con frecuencia, muchas veces la imposición de la madre lo dificultad, por lo que en la mayoría de los casos de hombres divorciados y que no se han casado corren el riesgo de pasar una vejez solitaria.

-¿Por qué nos divorciamos?

Generalmente hay un distanciamiento emocional que termina con el divorcio. También puede ser que haya algo que lo precipite (por ejemplo una infidelidad), aunque no suele ser muy común si la pareja disfruta de una buena relación.

La mayoría de los matrimonios recuerdan el último año de su relación como infeliz, y en la mayoría de los casos es la mujer quien toma la decisión de separarse y terminar con ese malestar.

En las parejas jóvenes y en las adultas, se toma la determinación porque se busca en la relación algo que no se encuentra. Y lo más oportuno para esta situación parece ser la separación. La mayoría de las perspectivas no cumplidas son debidas a la poca información que hay sobre el matrimonio, tanto a nivel religioso como social. La comparación con la realidad desvela esas diferencias.

Cuando la pareja son personas adultas y ya los hijos se han independizado, les resulta mucho más fácil tomar la decisión (puesto que ya no tienen que “mantener” la estructura familiar), si la relación no era buena. Sienten que no pueden pasar el resto de su vida juntos y creen que esta decisión es lo más correcto.

-Los hijos ante el divorcio.

Para un hijo el divorcio significa no poder tener totalmente a sus padres. En la primera etapa hay menos acceso debido a los problemas emocionales de los padres. Hay poca comunicación y ésta suele ser poco directa y cuando ven que uno de sus progenitores abandona el hogar, se preguntan si el otro también lo hará.

Se sienten confusos, tristes, se enfadan con sus padres y con ellos mismos, se sienten culpables de la separación, creen que no han actuado como tenían que haberlo hecho. A veces tienen un comportamiento ejemplar, con la esperanza de que se reconcilien sus padres. En estas situaciones hay que explicarles que el divorcio es solamente causa de los padres y no de ellos, y que no hay marcha atrás.

Mientras el divorcio concluye y después de el mismo, la relación de los padres con los hijos cambia y se alejan afectivamente; no se ven en condiciones de ser cariñosos ni comunicativos y hay ocasiones en que controlan poco sus actos. Esto es expresamente llamativo cuando los padres lloran en sus hombros, compiten por la custodia e incluso llegan al soborno (emocional o a través de regalos).

Otra particularidad es el rechazo a que sus padres tengan otras relaciones de pareja. Si no son muy pequeños, se pueden ver a ellos mismos como el “hombre o la mujer de la casa” y, por lo tanto, protectores de el cónyuge con quien vive (sobre todo si es la madre). La presencia de otra persona les incomoda hasta el punto de convertirse en rivales y se comportan con ellos de manera muy hostil.

La reacción de los hijos

-El tipo de relación con los padres.

Tener apoyo emocional y compartir experiencias es algo muy importante en el desarrollo emocional de una persona, en este caso de los hijos. Más importante que los dos padres estén en casa es la calidad de la relación que se tiene, aunque el contacto no sea muy frecuente.

Es muy común ver a hijos que se encuentran mejor una vez que se han separado los padres. Si tenían buena relación con ellos pero tenían que aguantar las continuas peleas entre los padres, la separación quitará esa situación perjudicial.

-El grado de dificultad del divorcio.

Si durante el divorcio ha habido mucha enemistad, el hijo va a tener más temor y va a estar más enfadado, con lo que tendrá menos bienestar.

La manera de adaptarse posteriormente será más complicada por la inseguridad creada, sobre todo cuando crece su fragilidad por las continuas peleas por su manutención y custodia. Si a parte tiene que elegir por uno de los dos, la cosa es aún peor.

-Los cambios en su rutina diaria.

Su nueva vida como hijo de divorciado será más fácil si sigue manteniendo intacta el resto de su vida. Cambio de vivienda, de ciudad, de colegio, de amigos, de normas…serán una fuente más de estés que serán muy negativas para adaptarse a la situación.

Es muy importante que los padres tengan esto en cuenta, por el bien de sus hijos.

Los abuelos ante el divorcio.

-Los padres de la pareja.

Cuando termina el divorcio es mucho más fácil que los padres de quien ha obtenido la custodia vean con más frecuencia a los niños. Los padres del otro cónyuge lo tienen más difícil, sobre todo si el cónyuge que tiene la custodia cambia de lugar de residencia o si la relación entre las familias no es buena.

-El dolor de los abuelos.

Muchos de estos abuelos sufren con esta situación, a la que en algunos casos intentan poner remedio y solicitan derechos de visita.

La ley actúa de diferente manera según la sociedad. Según la opinión de los psicólogos, la manera de actuar en una familia es una cosa que puede incrementar mucho la empatía y aumentar el desarrollo personal del niño, pero igual que en todas las relaciones se tiene que valorar la calidad de dicha relación.

Sólo por estar vinculado mediante la sangre no garantiza la buena relación entre un nieto y un abuelo que la relación que el niño pueda tener con otra persona.Las consecuencias

Vanessa Arjona

Cómo dejar atrás el pasado y seguir adelante.

 

¡Seamos realistas!

Muchos de nosotros elegimos a aferrarnos a las cosas que nos han herido, nos han enojado, nos hicieron sentir tristes o deprimidos.

Desafortunadamente, esto sucede en nuestras vidas y en nuestro crecimiento personal.Si optamos por aferrarnos a estos pensamientos,nunca vamos a salir adelante.De hecho, podríamos experimentar un daño físico o mental.

Para evitar que esto suceda, tenemos que dejar ir de una vez por todas las cosas pasadas.

El problema es que nadie jamás nos ha dicho claramente cómo dejar atrás el pasado y seguir adelante.

Sin duda, es fácil decir: “Deja todo esto atrás, sigue adelante y olvídate de ello!”

Pero en realidad, esto no ha funcionado nunca con nadie. Por eso hoy quiero decirte con toda claridad cómo puedes avanzar.

Pero primero vamos a dar un paso atrás: ¿por qué quieres seguir?

A lo largo de nuestra vida tenemos diferentes experiencias: algunas son positivas, otros las ven como algo negativo y desagradable.

Cuando tienes una experimenta negativa o desagradable no paras de darle vueltas.

Y es precisamente este pensamiento continuo lo que impide la curación, igual que lo hace a una enfermedad.

Cuanto más tengas estos pensamientos, más difícil se hará tu vida , porque llenas tu mente con experiencias negativas y estásaferrado a algo que no se permite seguir adelante.

En definitiva, estás llevando a cuestas un equipaje inútil que te frena y debilita.

Ahora bien, ¿qué se puede hacer para dejar de lado estos pensamientos?

Hazte estas preguntas primero:¿las cosas negativas de las que estoy tirando, tienen un propósito? ¿Puedo ayudarme a mejorar? ¿Puedo trabajar para mi beneficio de alguna manera?

Si respondes “no” a alguna de estas preguntas, entonces dices a ti mismo: “Esta emoción / sentimiento no me ayuda, porque me estoy aferrando a un pensamiento inútil y negativo, y me voy a centrar en lo que es realmente importante . ”

Luego concéntrate en lo que quieres, en lo que es importante y puede mejorar tu vida.

Este es un proceso simple, que se asegura que la mente se está moviendo en una nueva dirección.

Cuando empiezas a centrarte en las cosas positivas, empiezas a atraer situaciones positivas.

El siguiente paso es crear un plan de acción: “El pasado es el pasado”.¿A dónde vas ahora y cómo se llega allí? Puede que no tenga las respuestas, pero las opciones ayudarán a tu mente a ir en una dirección nueva y soltar las emociones y sentimientos no deseados.

La clave para tu éxito es entrenar la mente para avanzar en una nueva dirección y enviar nuevos mensajes a tu subconsciente. Y meditación ayuda realmente a este proceso.

El paso final es vivir en el momento presente.Vivir en el momento que te hace disfrutar de todo lo que te está pasando, te hace comprender la belleza incluso de las situaciones que parecen simples y obvias. Mira a tu alrededor y aprecia las cosas que alguna vez pensaste que eran triviales.

Es cierto, algunos podrían argumentar: “el lugar donde estoy ahora es una mierda, ¿cómo puedo disfrutar de este momento?”

Es una mierda sólo porque estás viendo las cosas negativas. Céntrate en todas las cosas maravillosas que tiene y lo que puedes obtener.

Esto obliga a la mente a mirar las cosas de manera diferente y “dice” a tu subconsciente que está listo para nuevas oportunidades.

Entonces comenzarás realmente a dejar atrás el pasado y a avanzar.

Dedicado a tu felicidad y plenitud.

Vanessa Arjona