La margarita

De pronto me vi sorprendida por mi misma. Estaba, nerviosa, arrancándole pétalos a una flor… una pobre margarita.

me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere...” repetía de manera casi convulsiva.

Al final… quedaba un sólo pétalo que decía !!!

La imagen era alucinante… me encontraba yo misma, conociéndome, pero TAN FELIZ…

Evidentemente la pobre margarita no hablaba de amor, pero ese “” significaba una inyección de ánimo que hace tiempo necesitaba.

La experiencia me gustó. Ahora lo haré con más frecuencia.

Cuando tenga dudas… DESHOJARÉ LA MARGARITA.

Dudamos muchas veces y sólo esa duda ya nos hace daño.

En casos así, una forma bonita para salir de dudas, sería deshojar una margarita.

Ahora os dejo una canción… que dice lo contrario, pero como me gusta, la pongo  😉

Besos y saludos!!

Vanessa Arjona

http://www.youtube.com/watch?v=dZUgWfPM1YI

Sobre el amor

Estos días alguien me dio un discurso, mejor dicho, me enseñó algo.

Mi amiga y yo estábamos sentadas en el borde de la piscina y cogió un poco de agua con su mano, la puso frente a mi y dijo: “¿ves este agua que tengo en mi mano? Representa el amor”. Continuó diciendo: “El tiempo que tengas tu mano abierta, cuidadosamente, el agua permanecerá ahí. Pero si intentas cerrar los dedos, poseerla y envolverla se derramará por las ranuras que encuentre. Este es el error más grande que cometemos cuando descubrimos el amor… intentamos poseerlo, y al igual que el agua se escapa entre tus dedos, el amor se va de ti. En el amor no puedes cambiar su naturaleza, debe ser libre. A la gente que quieras, déjales ser libres. Entrega sin esperar recibir. Aconseja pero no des órdenes. Pregunta sin exigir. Aunque pueda parecer fácil, en realidad es una lección que puede llevar toda una vida, y aún así no la terminaríamos de aprender. Ese es el secreto del verdadero amor. Para practicarlo con seguridad, debes ser sincera y no debes esperar nada de las personas que quieres, en cambio debes ser un apoyo incondicional. Dicho de otra manera… la vida no se mide por el número de veces que respiramos, sino por las veces que nos quedamos sin respiración.”

El amor es hermoso!!! Disfrútalo!!!

Vanessa Arjona

 

Lo que he aprendido hasta ahora

Sobre los hijos, no son tuyos, quiérelos y adóralos, edúcales con el ejemplo e incúlcales que realicen sus sueños y no los tuyos.

Sobre los límites, o no existen o están más allá de lo que crees. La pregunta es, ¿cuánto más allá? Para saberlo debes llegar al límite, sólo ahí lo descubrirás.

Sobre el talento, de nada sirve si no se acompaña de planificación, disciplina, determinación y perseverancia. El talento es breve, la determinación es eterna.

Sobre la sociedad… aún sueño con una sociedad justa. Sobre la angustia y la amargura, cuando creas que algo es imposible y sientas que te agobian los problemas, concédete un tiempo para ver las estrellas y espera despierto, ¡verás que siempre sale el sol!

Sobre el presente, vívelo, es el único momento que verdaderamente importa; aquellos que viven atrapados en el pasado ya han muerto y quienes viven soñando el futuro no han nacido aún.

El éxito y el fracaso, considéralos impostores pero aprende de ellos, sobre todo de los fracasos, propios y ajenos; en ellos hay mucho conocimiento que no utilizamos.

Sobre los amigos, escoge los que están contigo cuando estés abajo, porque cuando estás arriba de poco te servirán.

Con respecto al esfuerzo, ¡¡nunca te rindas!! Sobre el miedo, no le temas porque es un buen compañero, pero no dejes que te inmovilice, nunca temas hacer el ridículo o parecer loco; de sobra sabemos que se aprende mucho de esos instantes.

Y nunca, jamás renuncies a tus sueños, persíguelos, no importa si no los consigues pero realmente vale la pena el hecho de haber recorrido ese camino.

Y por el momento, eso es lo que he aprendido hasta ahora.

Es necesario aprender lo que necesitamos y no únicamente lo que queremos ” Paulo Coelho

Hablando mal de los demás

Mucha gente acostumbran a hablar mal de los demás, pero no precisamente para hacer un bien ni aportar nada bueno, al contrario, por envidia, rivalidad, rabia e incluso con malas intenciones.

Igualmente tenemos otro tipo de personas: aquellas que les gusta escuchar, este tipo de personas suelen ser manipulables y débiles y su única intención es sentirse valoradas al aceptar ser confidentes. Suelen ser personas que tienen idea de sus capacidades y por ello son muy inseguras.

De alguna manera todos sabemos bien de este tema que les cuento, porque en algún momento de nuestra vida hemos estado en uno u otro lado, o en los dos. Pero conforme vamos creciendo – o madurando – vamos tomando consciencia de lo que es la vida y nos damos cuenta de que ese tipo de actos es totalmente inútil. Nos damos cuenta de que todo lo negativo que nosotros “lanzamos” sobre los demás siempre se nos devuelve (igual que un boomerang), con la misma fuerza que lo lanzamos, pero devuelto en forma de conflictos y problemas.

Es muy fácil ver en los demás todos y cada uno de los defectos que no vemos ni aceptamos en nosotros, pero debemos tomar conciencia de que en el momento en que hablamos mal de los demás, no sólo les estamos hiriendo a ellos, también lo hacemos con nosotros.

Cuando se habla mal de alguien se hiere a tres personas: a quien se critica, a quien escucha y a quien habla. Lo mejor es permanecer en silencio, no escuchar y no poner atención.

Al igual que somos responsables de lo que decimos, también lo somos de lo que escuchamos, la persona que escucha también asume la misma negatividad y consecuencias.

Casualmente a mis manos ha llegado la historia “del triple filtro”, y como tiene que ver con el tema, te la contaré: “Sócrates fue un filósofo muy conocido. Un día se encontró con alguien que le dijo:

  • ¿Sabes lo que escuché a cerca de tu amigo?
  • Espera un momento – dijo Sócrates – antes de decirme algo más me gustaría que pasaras un pequeño examen. Se llama el examen del triple filtro.
  • ¿Triple filtro?
  • Correcto, antes de hablar de mi amigo sería muy buena idea pararnos un momento para filtrar lo que me vas a decir.
  • El primer filtro es la Verdad. ¿Estás completamente seguro de que lo que me vas a decir es totalmente cierto?
  • No – dijo la persona – realmente escuché sobre eso y…
  • Muy bien, ¡luego no sabes si es o no verdad! Ahora aplicaré el segundo filtro, es la Bondad. ¿Es algo bueno lo que me vas a decir?
  • No, al contrario…
  • Entonces, lo que quieres es decirme algo malo sobre él, pero no te consta que sea cierto. Puedes pasar el examen porque queda un filtro, el filtro de la Utilidad. ¿ Será útil para mí lo que me quieres decir a cerca de mi amigo?
  • No, realmente no
  • Bien, entonces si lo que quieres decirme no es cierto, ni bueno, ni útil. ¿para qué decírmelo? Simplemente olvídalo.

Utiliza este filtro cada vez que escuches comentarios a cerca de alguien.

Cuando le echamos tierra a los demás, lo único que hacemos es ensuciarnos las manos”.

Vanessa Arjona

La renovación del águila

El águila es una de las aves de mayor supervivencia. Puede llegar a vivir setenta años. Pero para ello a los cuarenta años debe tomar una difícil decisión.

A esta edad sus uñas se vuelven largas y frágiles que no son capaces de sujetar a las presas de las que se alimenta. El pico se le curva demasiado apuntando hacia el pecho y no le sirve ya. Sus alas envejecen y pesan mucho en función a gran tamaño de sus plumas, con lo que volar le resulta muy difícil.

En esos momentos sólo tiene dos alternativas: abandonarse y morir, o enfrentarse a una dolorosa transformación que durará aproximadamente 150 días.

Esta transformación consiste en volar a lo alto de una montaña y permanecer ahí en un nido cercano a un muro donde no necesite volar y se sienta segura. Comienza el proceso de renovación.

Una vez que encuentra el sitio adecuado empieza a golpear su pico con la pared con tanta fuerza que consiga arrancárselo. Entonces tendrá que esperar que le crezca un nuevo y fuerte pico con el que arrancarse las viejas uñas una a una. En el momento en que las nuevas comienzan a crecer se desgarrará sus desgastadas plumas.

Después de esos largos y dolorosos cinco meses de heridas, cicatrices y crecimiento, consigue proceder con su famoso “vuelo de renovación”, para poder vivir otros treinta años más.

Muchas veces en nuestra vida, para poder continuar con un vuelo victorioso, debemos guarecernos durante un tiempo y empezar un proceso de renovación.

Debemos despojarnos de costumbres, hábitos y recuerdos que nos impiden evolucionar. Sólo si estamos libres de nuestro pasado, aprovecharemos el valioso resultado que siempre nos trae una renovación.

Renovarse por dentro conlleva ordenar la mente, deshaciéndose de los recuerdos dolorosos o frustrantes, y quedarnos solamente con la experiencia aprendiendo de ella.

Para renovarnos y alzar vuelo, debemos conocernos, saber quiénes somos, conocer nuestras capacidades y a dónde queremos llegar.

No hay que acostumbrarse al problema, podemos librarnos de él. Aunque el camino es un duelo. La decisión es tuya”.

Sigamos la ruta de las águilas, siempre hacia arriba, siempre hacia delante.

Vanessa Arjona

El reflejo de tus actos

Cuentan que hace tiempo, en un pequeño pueblo se encontraba una casa abandonada. Un día, un pequeño perrito buscando refugio del frío y la nieve, se metió por una rendija

que había en la puerta de la casa.

El pequeño perro subió las escaleras y cuando se encontró arriba se topó con una puerta semiabierta, muy despacio entró dentro a ver qué había.

Se sorprendió al ver allí dentro a 1000 perritos más observándole atentamente, igual que él hacía con ellos. El pequeño perrito levantó las orejas y empezó a mover la cola, los otros perros hicieron lo mismo.

A continuación sonrió y alegremente, le ladró a uno de ellos, nuestro pequeño se volvió a sorprender al ver que los demás también le ladraban alegremente.

Cuando salió de aquella habitación pensó: “¡qué lugar tan agradable, voy a venir a menudo!”

Un tiempo después, otro perrito callejero descubrió la casa, al igual que nuestro anterior amigo, subió las escaleras y se encontró con el mismo cuarto. Pero hubo una diferencia: este perrito se sintió amenazado al ver que los otros perros lo estaban mirando de manera agresiva.

Empezó a gruñir y vio como los demás hacían lo mismo. Entonces salió del cuarto y pensó: “¡qué lugar tan horrible, no volveré jamás aquí!”

En la fachada de la casa había un viejo cartel que decía:

La casa de los mil espejos

Todos los rostros del mundo son espejos, decide cuál llevarás por dentro y será el que mostrarás. El reflejo de tus acciones y gestos es lo que proyectas ante los demás.

Las cosas más bellas del mundo no se ven ni se tocan, sólo se sienten con el corazón

Vanessa Arjona

Crecimiento personal en aplicaciones iphone

El mito de la media naranja

¿Cuál es el motivo de nuestra unión? Buena pregunta para pensar, después de ver tantas separaciones como últimamente estamos viendo.

La mayoría de las parejas se unen apasionadamente, aunque antes o después, desgraciadamente, aparezca la ruptura

Antiguamente muchas parejas las arreglaban las familias de los novios, sobre todo en el ambiente rural, en donde éstos seguían con el trabajo y estilo de vida de sus familias. Eran parejas concertadas y la subsistencia era difícil; predominaba la rigurosidad, los hombres trabajaban fuera y las mujeres se dedicaban exclusivamente al cuidado de los hijos y las tareas del hogar. Aquí el romanticismo no existía, la realidad era muy dura. Este modelo era aceptado por todas partes y al mismo tiempo era una norma social. Afortunadamente la vida evoluciona favorablemente y las relaciones de pareja son distintas. De un lado está la mejora del nivel de vida y de otro lado está la incorporación de la mujer al trabajo, aunque aún falta mucho por conseguir, ya tenemos una puerta abierta hacia la igualdad de las mujeres.

En esta nueva situación la subsistencia no es lo primordial, lo mismo que muchas mujeres trabajan, son autónomas y toman sus propias decisiones en todos los ámbitos también lo hacen en la pareja. Con esto podemos decir que actualmente las relaciones de pareja se establecen por romanticismo, los padrones de hombre y mujer no son lo que en un tiempo fue; la idea de enamorado es romper con todo para así poder formar un núcleo propio y único. Las emociones crecen tanto que se hacen enormes y, lo que antes era secundario, ahora pasa a un primer plano. Enamorarse es, precisamente, una de las cosas primordiales de la vida. El cortejo, la seducción y el erotismo desprenden una ilimitada intensidad; al contrario, la infidelidad la vemos como una gran traición, algo imperdonable, las separaciones muchas veces son desastres emocionales, donde solamente hay rencor y fracaso.

Esta es la posición de una cultura romántica, nutrida por todos los medios en que “el príncipe azul” y “la doncella” viven un romance lleno de amor y pasión sin límites en el que solamente con su unión vivirán un encantamiento nunca antes conocido. Y todo esto tendrá lugar en una preciosa y elegante boda, donde se unirán hasta que la muerte les separe.

Estas parejas románticas han existido siempre, pero actualmente en nuestra sociedad es una tendencia masiva. Se basa en todos los mitos de “el príncipe azul” o “la princesa encantada”, con todo lo que concierne a “la media naranja”.

Al principio, este tipo de parejas viven muy apasionados, pero poco a poco algo empieza a fallar – o faltar – y caen en la rutina, seguramente después le siga una separación dolorosa y los dos, confusos, se pregunten qué pasó.

El mito de la media naranja nos hace creer que nuestro desarrollo y nuestros problemas, y sus soluciones, no están en nuestra mano. Nos vemos a nosotros mismos como la mitad de algo, como seres incompletos, y necesitamos a alguien que nos complete y le dé sentido a nuestra vida.

Podríamos preguntarnos si dos personas incompletas forman algo completo, o si lo que les pasa es que se sienten más incompletos aún. Evidentemente cuando dos personas deciden juntarse, es para desarrollarse cada uno a sí mismo y por sí mismo. Y por eso usan la unión y relación con su pareja. Pero no lo hacen integrándose uno con el otro, sino avanzando en el camino uno junto al otro, en paralelo.

En torno a este mito hay muchos problemas, pero uno de ellos es que si le consideramos nuestra mitad, de igual manera nos estamos considerando a nosotros mismos: la mitad de algo. Con lo que ponemos nuestro bienestar en manos de la otra persona llegando a ser dependientes de él, digamos la idea del “sin ti no vivo”.

Por eso podemos observar como mucha gente se unen en pareja para terminar con la soledad y lo único que hace es intentar superar sus propios problemas de inseguridad que de estar con su pareja

Ya hablé en otra ocasión de la soledad… y recordaré que es algo que debemos aceptar y superar. Y que podemos quitar ese sentimiento de “miedo” aprendiendo a manejarnos bien en ella. Sólo en el momento en que aprendemos a estar solos, aceptando nuestros problemas y admitiendo que nuestro bienestar depende exclusivamente de nosotros, podremos unirnos a otra persona sin depender de ella

Si dependemos de la otra persona para sentirnos bien, estamos esquivando nuestra responsabilidad cargándole con lo que no le pertenece. Si la otra persona no responde a mis expectativas, termino sintiéndome mal y culpando a la otra persona de mi malestar. Así se va deteriorando la pareja.

El secreto está en tener una buena comunicación que permita a cada uno expresarse libremente sin sentirse juzgado, aunque la otra persona tenga otro punto de vista. Esto solamente ocurre si ante todo existe la amistad. Independientemente de la atracción sexual, lo más importante es que en la relación exista amistad en la que ninguno de los dos se proponga cambiar al otro, si no aceptarle tal cual es. Así es mucho mejor considerarse uno mismo como “naranja completa” con sus defectos, pero completos. Somos completos y acabados, con nosotros mismos individuales, pero dispuestos a evolucionar.

Con esta visión de autonomía y seguridad en uno mismo podremos buscar a la persona que comparta nuestras ideas, viendo la vida desde un punto distinto: “ estoy contigo desde mi libertad y autonomía personal, no desde la dependencia o necesidad de cubrir mis expectativas”. Por lo tanto llegaríamos a la otra persona siendo responsables de nuestro pasado y nuestros propios asuntos, pero compartiendo en la igualdad. No somos medias naranjas, sino completas, cada uno consigo mismo, con sus virtudes y defectos. Enteros y responsables de uno mismo.

Por eso la visión romántica no es bastante para que una relación sea duradera y saludable. Hay que tener verdadera amistad, antes que amantes hay que ser amigos. Poder apoyarse en los proyectos de cada uno. Gustarse más que lo físico y tener la capacidad de recorrer momentos difíciles escuchándose y compartiendo.

Toma tiempo para darte a ti mismo. Llénate de plenitud. Después puedes comenzar a manifestar hacia afuera. Es importante que te valores, que pienses en lo que quieres, porque eso es lo que vas a atraer a tu vida :)”. Ley de la atracción

Vanessa Arjona

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