Todo se olvida

He estado leyendo y escribiendo sobre maltrato psicológico, y a consecuencia de ello me he animado a escribir sobre mi penosa experiencia.

He aquí un breve resumen de mi historia:

Hace apenas unos meses me atreví a salir de una larga y tormentosa relación con un hombre que me maltrató psicológica y moralmente como nunca pudiera haber imaginado. No sólo me maltrató moralmente si no también económicamente… he sido objeto de maltrato psicológico de libro.

Antes de conocerlo yo era una persona alegre, dinámica, feliz, me solían decir que tenía una sonrisa hermosa. Claro que también tenía defectos, como impulsividades que me cuesta contener. Pero en un año de noviazgo que tuve con él, cambié mucho: todas mis virtudes desaparecieron y me volví una persona amarga, llorona y triste. No me reconocía. Poco a poco fui perdiendo mi vitalidad, mi ilusión por la vida. Me descuidé físicamente, me sentía inútil, fea y mala persona.

Mi madre, la pobre, la primera vez que lo vio, le cayó mal y no le gustó.

He llegado a mendigar amor, me olvidé de quien era, de lo que valía. Me olvidé de todo y hasta llegué a pensar que mi vida no existía.

Recibí insultos como: “estás enferma”, “nadie te quiere”, “vas a volver llorando”, “yo siempre estuve ahí para ayudarte”, “no me valoras”, “si quieres que las cosas estén bien, haz lo que te digo”, “yo no gritaría si no fuera porque me sacas de quicio”. Me amenazaba con dejarme y abandonarme.

Una parte de mí reaccionaba frente a esto porque se daba cuenta de la enfermedad, pero la otra lo aceptaba.

Nunca pude dejarlo, porque cuando intentaba hacerlo me hacía regalos y me decía que era la mujer de su vida.

Todos tenemos defectos y todos nos equivocamos, pero terminé cargando no sólo con mis responsabilidades, sino también con las suyas.

Cuando había otras personas era dulce y cariñoso, pero cuando estábamos solos se volvía distante. Me confundía, porque constantemente se alejaba y acercaba. Me trataba muy mal y me acusaba de su comportamiento. Era muy duro con su forma de enfadarse y me decía que era yo. Esto me consumía.

Sabía que estaba haciendo algo mal, pero no sabía qué. Yo todos los días luchaba para que mi relación fuera bien pero nunca era suficiente para él, siempre había algo mal. Cuando estaba tranquilo todo era maravilloso, pero yo nunca sabía definir qué le sentaría bien y qué mal, cualquier momento era el adecuado para que estallara su genio. Además yo no actuaba con absoluta libertad, siempre pensaba en lo que le parecería a él.

Llegó el momento en que ya no le servía, ya me lo había sacado todo, ¿ qué más podía ofrecerle ya? Me echaba de casa, me decía que me fuera, es lo que él deseaba realmente.

A consecuencia de todo esto tengo muy baja la autoestima.

Me gustaría darles un consejo:

Para quienes estéis pasando por esto igual que yo lo pasé, que cortéis todo el lazo con esa persona. No va a cambiar. No le dejes llegar hasta ti. Contacto 0.

NO ESTÁS SOLA. Aunque parezca que el mundo se acaba, es todo lo contrario. ¡¡empieza a brillar!!

Cuando estés triste, cuando te avergüences de lo que estás pasando, no pienses nunca “¿por qué me pasa esto?” Porque eso te va a llevar al pasado (por qué no hice esto, podría haber hecho aquello, etc). Piensa “ ¿para qué me pasa esto?” Porque te va a llevar al futuro ( para fortalecerme, para aprender, para crecer…) a mí eso me sirvió mucho.

Yo también necesito ser esa persona que un día fui. Sé que todo pasa y todo quedará incluso mejor que antes de haberlo conocido.

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